Le tomara solo un minuto

Los expertos en fitness coinciden en el mismo consejo: mantener la rutina deportiva inamovible en nuestro horario. Es decir, que si sueles entrenar por las mañanas, entrena siempre en esa franja horaria porque es la única forma de crear un hábito, salvo que en algunas ocasiones no sea posible y haya que encontrar otro momento a lo largo del día.

Los que entrenan en ayunas o después de desayunar aseguran que establecen ese momento para el deporte porque su cuerpo y mente se activan y cogen la suficiente energía para rendir durante todo el día… Pero, ¿qué ocurre con los que entrenan a última hora de la tarde o, incluso, de noche?

A veces, nuestro horario laboral nos imposibilita a la hora de escoger cuándo dedicar un momento al ejercicio, por lo que los entrenadores personales advierten de que puede darse una de estas dos vertientes: que el cuerpo se active y desaparezca el sueño o que, de lo contrario, el cansancio por el entrenamiento nos haga irnos a dormir y conciliar antes el sueño.

Al parecer, hasta los años noventa, se decía que era mejor evitar el deporte antes de irnos a dormir, pues nos activa y nos iba a costar más conciliar el sueño. Como tantas cosas, se han desmentido este tipo de creencias a través de la ciencia en los últimos años.

¿Dormiremos mejor?

Marcos Lorente, entrenador personal de Team Fit Madrid , dice que en realidad hacer deporte nos ayuda a descansar mejor, tener un sueño más profundo, reducir el estrés y, en diferentes estudios, sólo un 3% de los sujetos habían tenido problemas de sobreactivación y problemas para conciliar el sueño , casos residuales.

«Hacer deporte antes de dormir, además de no afectarnos a la hora de conciliar el sueño, aumenta significativamente el sueño profundo», dice. A continuacion un video super instructivo para mejor ejecucion.

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